La portada es manierista, de fines del s. XVI o principios del XVII.

Abre un arco de medio punto con medallones en las enjutas, enmarcado por columnas corintias y fuste estriado, sobre el que hay un vano adintelado, flanqueado por columnas y coronado por un frontón.

A los lados, dos tenantes custodian sendos escudos.

Los escudos proliferaban en las fachadas de casas solariegas porque sus habitantes querían dejar clara su nobleza para no pagar impuestos.