Según la tradición fue templo pagano y cristiano antes de convertirse en la mezquita de la ciudad durante el período hispanomusulmán. De esta época se conserva el resto más antiguo, el cuerpo inferior de la torre, antiguo alminar. En 1147 fue convertida al culto cristiano por Alfonso VII, y con la conquista de la ciudad por Fernando III en 1227, se le añadió el título de la Natividad de Nuestra Señora. La construcción actual es el resultado de múltiples reformas.

Sobre la mezquita se construiría una Catedral gótica (s. XIII-XIV), sustituida en 1529 por otra del mismo estilo, a pesar del renacimiento, imperante en la época. Pero en 1567, tras su desplome, se encargan las obras a Andrés de Vandelvira, que falleció en 1575 antes de terminar su edificación, plenamente renacentista, en la que le sustituyeron Cristóbal Pérez, Francisco del Castillo, Alonso Barba y Villalpando. El 16 de diciembre de 1593 se celebró misa en el Altar Mayor de la Catedral, poniendo fin a su construcción. El exterior no es homogéneo estilísticamente, quedando huellas de diferentes fases constructivas. La portada principal es de Villalpando, que la diseña en 1587. Está dividida en dos alturas, con pilastras lisas pareadas con capiteles corintios y hornacinas.



Torre de la Catedral.

El cuerpo superior se estructura sobre un friso liso, con pináculos sobre pedestales a ambos extremos, y muestra el escudo del obispo don Francisco de Sarmiento, y un altorrelieve de la Natividad Nuestra Señora inspirado en un cuadro de Zuccaro. El resto de la fachada es austero.

En el ángulo noroeste se encuentra la torre, de base árabe. Sobre ella, con caracteres góticos, un cuerpo octogonal rematado por el campanario. En el primer cuerpo está el escudo más antiguo conservado en la ciudad, de 1395.

Junto a la torre está la Puerta de la Luna, de estilo gótico-mudéjar del siglo XIII: un arco de herradura polilobulado, algo apuntado, sobre la que hay un rosetón gótico, posterior. Y sobre éste una lápida sepulcral del obispo mártir San Pedro Pascual, cuyas reliquias descansan en el Altar Mayor de la Catedral. La Puerta del Perdón está en la fachada sur. Es de estilo gótico flamígero de fines del siglo XV, y destaca por un alero mudéjar de ladrillos rojos y blancos.

El interior también suma estilos, aunque prevalece el renacentista. Es de planta basilical de tres naves separadas por pilares con columnas de capiteles corintios. De la construcción gótica se conservan los dos primeros tramos de las naves, con bóvedas de crucería. El Altar Mayor posee un bello retablo barroco, sobre una gran escalinata. Muestra columnas salomónicas y las imágenes de la Virgen de los Mártires y San Andrés. El Claustro es de estilo gótico sobrio, y alberga capillas funerarias de antiguos nobles baezanos, de estilo mudéjar y gótico. En las naves laterales hay otras capillas funerarias, renacentistas.

Dentro de la Catedral hay varias joyas artísticas dignas de mención: la reja del coro, del maestro Bartolomé, de 1520; el púlpito donde en 1410 predicó San Vicente Ferrer; diversas pinturas barrocas y la Custodia, la más admirable de las obras contenidas en la Catedral. Fue realizada por el maestro platero Gaspar Núñez de Castro, concluyéndose en 1714; constituida en su mayor parte por plata, es considerada una de las mejores de
España.

IMÁGENES DEL INTERIOR DE LA CATEDRAL...


Santa Iglesia Catedral

Imagen antigua que muestra la torre original de la Catedral

Callejones de detrás de la Catedral.


Interior del edificio.

Retablo Mayor.

Custodia albergada en la S. I, Catedral.