A finales del s. XV o principios del XVI la casa de los Cabrera fue cedida para instalar el Ayuntamiento, y desde 1511 se realizan numerosas reformas en el edificio, siendo corregidor don Álvaro de Lugo. Vemos dos fases constructivas; se aprecia el estilo gótico florido, con rasgos arquitectónicos como las ventanas de arco conopial, decoradas con volúmenes geométricos y vegetales; asimismo, se aprecia el estilo de tiempos de Carlos I, como muestra su escudo junto al de Baeza y al del corregidor de la época. Éste es un modelo que va a repetirse en muchos edificios públicos baezanos.

Del interior cabe resaltar una sala rectangular cubierta por una techumbre policromada del s. XVI y algunas yeserías originales mudéjares.


Exterior del Palacio, ubicado junto a la
Santa Iglesia Catedral.